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Perfil: necesitamos un mayor margen de maniobra

Andrea Lucard, la nueva directora de desarrollo de IB,  tiene las ideas, la experiencia y el entusiasmo necesarios para cambiar drásticamente la visión que tiene la organización sobre la manera de recaudar fondos externos para financiar sus proyectos, dice Pam Upton.

Para ser una mujer que ha dormido seis horas en los últimos dos días, Andrea Lucard está asombrosamente despierta. Dos meses después de convertirse en directora de desarrollo de IB, su primer día de trabajo en su nuevo despacho de Ginebra se ha visto retrasado debido a las tormentas en Estados Unidos.

“Desde que acepté el cargo, he estado viajando prácticamente sin parar, conociendo a gente en la organización y aprendiendo sobre IB,” nos explica.“Ha sido como un torbellino.”

El torbellino empezó en cuanto Andrea vio el anuncio para el puesto, en noviembre de 2005.  No entraba dentro de sus planes realizar ningún cambio en su exitosa carrera profesional, en un momento en que se desempeñaba como directora de desarrollo en el Colorado College de EE.UU., a cargo de una campaña de recaudación de fondos de 300 millones de dólares.

“Pero esto era algo especial,” nos dice, siguiendo con la historia. “Siempre he querido trabajar en el ámbito internacional. Tengo un serio compromiso con la educación, y aquí estaba esta organización educativa internacional que necesitaba una persona que se hiciera cargo de esta área específica de su gestión. Fue increíblemente emocionante.”

Andrea hizo una llamada telefónica a su marido para preguntarle qué le parecía que fuesen a vivir a Ginebra. Una vez que quedó claro que se trataba de Ginebra, Suiza, y no Ginebra, EE.UU. (“una pequeña ciudad en el estado de Nueva York donde nieva todo el tiempo”) Malcolm, músico y padre a cargo del cuidado en casa de sus hijos Ulysses, de siete años, y Gideon, de cinco, le dio todo su apoyo.

La preparación de Andrea para la entrevista fue una típica mezcla de pragmatismo e inventiva. Habló con todo el mundo que conocía que pudiese estar remotamente relacionado con IB, incluyendo coordinadores de programas en colegios en Colorado Springs, que accedieron a encontrarse con ella a las 7.30 de la mañana, sin otro incentivo que un café en Starbucks y la oportunidad de hablar de IB.

Andrea quedó especialmente impresionada con Christina Allem, coordinadora del Programa de la Escuela Primaria del Midland Elementary, un Colegio del Mundo del BI situado en una zona deprimida de la ciudad.

“Me quedé boquiabierta cuando Christina utilizó una inmensa tabla para demostrar cómo habían desarrollado un programa de estudios que cumplía tanto los estándares de IB como los requisitos de las autoridades educativas estatales”, recuerda.

“Cuando le pregunté por qué hacía todo este trabajo extra, Christina me contestó: “Porque no creo que deban ser sólo los hijos de los ricos los que puedan recibir una buena educación en EE.UU. Y ésta es la mejor que existe.”

Desde entonces, Andrea ha conocido a personas en todos los niveles de la organización y el mensaje que le han transmitido ha siempre sido el mismo: “Aún no deja de asombrarme la pasión que sienten las personas en toda la organización”, nos dice. “No me había dado cuenta de cuánta gente estaba relacionada con IB de una u otra forma. Desde mi primer día de trabajo, me han llamado muchísimas personas: amigos y amigos de amigos de gente que quieren contarme qué gran organización es IB.”

La tarea de Andrea es justamente explotar esta inmensa reserva de interés y compromiso. Cuando se le pregunta por qué es tan importante la recaudación de fondos, introduce el intrigante concepto empresarial de “margen de maniobra’.

“La recaudación de fondos,” nos explica, genera un “margen de maniobra que permite a una organización seguir haciendo lo que mejor hace, en este caso, impartir una educación internacional de gran calidad. Si dependemos totalmente de las tasas que abonan los colegios, no podremos ampliar ni fortalecer nuestros programas sin aumentar dichas tasas. Una de las principales prioridades de IB es el acceso pero, sin la financiación adecuada, no tendremos los recursos necesarios para desarrollar ninguno de los interesantes proyectos que tenemos en mente.”

Que el puesto de Andrea tenga ahora el rango de director es un hecho crucial.  Andrea rinde homenaje a su predecesora, Zhanna O’Clery, que hizo “una labor magnífica” desde su oficina en Nueva York. Pero ahora que el acceso se ha convertido en una cuestión que debe estar presente en toda la organización, la gestión de las actividades de  recaudación de fondos tiene que estar centralizada desde la oficina de IB en Ginebra. Andrea sabe que será necesario realizar otros cambios:

“A pesar de que se vienen recibiendo donaciones desde hace mucho tiempo,  en su conjunto IB no se considera a sí misma una organización recaudadora de fondos, de modo que no tiene establecidas las estructuras necesarias”, argumenta.

Andrea está convencida de que la recaudación de fondos, además de presentar desafíos, puede fortalecer a la organización al hacerla más consciente de sí misma.

“Con frecuencia, las personas en IB están tan inmersas en lo que hacen que no pueden describirlo con palabras,” explica Andrea. “Es un poco como preguntarme: ‘¿Qué se siente al ser estadounidense?’ No puedo decírtelo porque forma parte intrínseca de mi persona. Necesitamos ser más conscientes de lo que somos y de lo que hacemos para poder comunicarlo a otras personas que comparten nuestros ideales y quieren contribuir.”

Andrea está segura de que las donaciones benefician tanto a los que las dan como a los que las reciben.

“Estoy verdaderamente convencida de que prácticamente todo el mundo a quien le sobra algo acaba dando parte de ello a alguna causa en la que cree,” dice. “Tanto quien da una moneda a alguien en la calle porque cree que esa persona no debe  pasar hambre, como quien dona decenas de millones para construir una nueva iglesia, intenta darle significado a su vida comprometiéndose con algo muy por encima de sí mismo.”

No obstante, en este momento le toca el turno a las cuestiones prácticas, ya que Andrea se prepara para traer a su familia a Ginebra,  encontrar un apartamento y amueblarlo.

No es de extrañar que sonría cuando le preguntamos qué hace en su tiempo libre. Entonces sale a relucir que es cinturón negro de kárate y que tiene intención de visitar algunos “dojos” en sus viajes de trabajo para IB. Claramente nos encontramos ante una mujer con un talento especial para crear “margen de maniobra”.

 


 

Fondos de becas para ayudas extraordinarias

Andrea LucardFoto: © Geoff Young

Parte del cometido de Andrea Lucard como directora de desarrollo es reunir dinero para el Fondo de becas del BI, cuyo objetivo será proporcionar ayuda extraordinaria a colegios con dificultades económicas.

El proyecto aún está en fase de planificación, pero se espera que la financiación provenga inicialmente del Fondo de ayuda Crafter, así como de donaciones a IB. Se prevé que haya becas disponibles tanto para actuales como para futuros Colegios del Mundo del BI y, aunque aún deben especificarse los criterios, casos como desastres naturales o dificultades financieras graves a causa de una devaluación podrán considerarse ejemplos de dificultades económicas excepcionales.

A diferencia de muchos fondos de ayuda para dificultades económicas, la ayuda que preste el Fondo de becas del BI irá dirigida a colegios, no a estudiantes concretos, y tendrá un alcance temporal limitado. Los colegios que reciban ayuda para impartir programas de IB deberán demostrar con el tiempo la capacidad de autofinanciarse.

El Fondo de becas del BI estará administrado por el Fondo de ayuda del BI, un órgano colegiado a cargo de la recaudación de fondos de la organización, pero separado de la misma. La asignación de fondos se realizará previa solicitud por parte del interesado y los criterios estarán disponibles para finales de septiembre.

“Estoy convencida de que el fondo atraerá a patrocinadores que quieren tener la certeza de que sus donaciones se destinarán específicamente a proyectos de acceso,” dice Andrea. “Tengo la esperanza de que las personas que trabajan en todos los niveles de la comunidad del BI apoyarán esta importante nueva iniciativa.”